El encuentro, que se desarrollaba en las Antiguas escuelas de Améscoa y terminaba con una visita guiada por el Monte Limitaciones, reunía a más de 70 participantes procedentes de la administración pública de Navarra, entidades locales, empresas forestales, industrias, socios extranjeros y alumnado del curso de motoserristas organizado por el proyecto BIO4RES; demostrando así el gran interés que hay sobre la cuestión, y la necesidad de que los distintos eslabones de la cadena de valor de la biomasa estén en contacto y colaboración. A lo largo de la jornada se subrayaba que es necesario trabajar esta cuestión cuidadosamente para asegurar un suministro de biomasa sostenible en el territorio y seguro para el consumidor final.
NASUVINSA, a través de su agencia Lursarea, trabaja de manera conjunta en dos iniciativas que han resultado en la organización de la presente jornada: el proyecto Bio4res, para la mejora de la prevención y gestión del riesgo de incendios a través de la valorización de la biomasa - cofinanciado por el Programa Interreg Sudoe a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), y por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Gobierno de Navarra -; y la Oficina de la Biomasa, iniciativa impulsada por el Servicio de Transición Energética de Gobierno de Navarra con el fin de dinamizar la descarbonización de la industria utilizando la biomasa como fuente energética.

Biomasa Forestal y prevención de incendios: una oportunidad para la resiliencia del medio rural
Para la inauguración de la jornada, Fermín Olabe (Director del Servicio de Gestión Forestal y Cinegética), en representación del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Gobierno de Navarra, adelantaba que “la gestión forestal es o debe de ser una gestión forestal integral, y la biomasa un aprovechamiento más, cuando tendemos a separarlo. Hace unos años, el sector energético lo percibíamos muy separado del nuestro; ahora no tiene sentido si hablamos de biomasa con fines energéticos. Si no tenemos gestión forestal no tenemos biomasa. Cuando las empresas forestales hacen un aprovechamiento, no están pensando necesariamente en biomasa, porque no saben a dónde va a ir la madera, pero es un mercado más".
Olabe insistía en remarcar la colaboración entre el Departamento de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial y el de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, “es esencial y aquí vamos avanzando de la mano. Yo represento la oferta, e Industria, al menos parcialmente, la demanda, y el equilibrio entre oferta y demanda es fundamental. Es imprescindible el trabajando en paralelo".
Por su parte Laura Lorenzo, Directora del Departamento de Lursarea de Nasuvinsa, comenzaba compartiendo los primeros resultados del proyecto europeo BIO4RES en el que las entidades de Navarra, Cataluña, Francia y Portugal desarrollan acciones y experiencias piloto que tratan de dinamizar la economía rural y reforzar la resiliencia de los ecosistemas forestales y la biodiversidad, impulsando la prevención de incendios, la innovación para la gestión y valorización de la biomasa y la formación forestal adaptada a las demandas del sector. Las entidades beneficiarias del proyecto, entre las que se encuentra NASUVINSA-Lursarea, han presentado sus experiencias, informando sobre posibles ventajas de la explotación y valorización de la biomasa, la gestión sostenible de las zonas forestales y rurales, así como los impactos positivos de estas prácticas en el medio rural y en la creación de empleo.
Además, entre las personas asistentes, se contaba con la participación del alumnado de la actividad formativa en manejo avanzado de motosierra, que se desarrolla en Navarra. Este curso pretende también consolidar una colaboración constante entre los diferentes agentes del sector forestal —Administración regional, entidades locales, empresa pública, empresas forestales y centros de formación—, de manera que esta colaboración siente las bases para futuras ediciones y consolide una red de formación permanente en el ámbito forestal y la bioeconomía rural.
Para finalizar el primer bloque de la jornada, bajo la organización y dinamización de ADEMAN, se llevaba a cabo una actividad de encuentro entre el alumnado del curso y diversas empresas forestales navarras para facilitar y promover la posible incorporación laboral y abordar la falta de mano de obra en el sector.
Por otra parte, el resto de asistentes realizaban un recorrido, junto con representantes de la Junta del monte Limitaciones, por las instalaciones de colegio público de las Améscoas, donde ya existe una caldera de biomasa, que, de hecho, actualmente, está en estudio para mejorar su eficiencia y poder calefactar edificios aledaños.

Del territorio a la industria: el camino de la biomasa
La directora del Servicio de Transición Energética, Esperanza Aristu, daba la bienvenida al segundo bloque. Según destacaba, el 59,3% de la superficie de Navarra es forestal, por lo que la biomasa es un factor muy importante en el proceso de descarbonización de la industria y en la administración sostenible. “El sector industrial es el segundo mayor consumidor de energía con un 36,8%. Cabe destacar de este sector que más de un 40% de este consumo es de gas natural y solo un 10% su consumo es de biomasa, indicadores que apuntan a la posibilidad real de disminución progresiva de dependencia de combustibles fósiles y sustitución por una alternativa sostenible y renovable como la biomasa”, afirmaba.
El foco de atención de esta parte de la jornada se lo llevaba el sector industrial, quien, como gran consumidor energético, es un agente especialmente interesante para descarbonizarse, y qué mejor manera que con una fuente de energía renovable de origen local que, además, permite la gestión de montes.
A tal fin, en este bloque se presentaban los resultados de un estudio encargado a la Asociación de la Industria Navarra (AIN) en el que se analizaba la demanda potencial de biomasa de la industria navarra, sustituyendo sus fuentes energéticas de origen fósil actuales, en función de sus consumos y sus procesos productivos. Aunque las cifras manejadas en el estudio son estimaciones y no plantean actualmente un escenario temporal concreto, parece que la “foto” presenta un panorama alentador. Según los datos recopilados, el crecimiento anual de biomasa viva de Navarra podría cubrir esa potencial demanda de la industria de la Comunidad Foral, siempre y cuándo se gestionase de una forma adecuada y paulatina. Además, la industria forestal manifestaba con anterioridad que, en caso de haber una mayor demanda, podría ampliar su capacidad de suministro. En cualquier caso, el ponente incidía en que se tratan de estimaciones iniciales y subrayaba que no toda la biomasa con fines energéticos proviene ni ha de provenir necesariamente de biomasa forestal, ya que hay muchos tipos de biomasas.
Posteriormente, en una mesa debate exponían sus puntos de vista representantes de diversas entidades especialmente relevantes de la cadena de valor de la madera: VISCOFAN como empresa próximamente consumidora y de biomasa forestal y de su propio subproducto; ENGIE como empresa de prestación de servicios energéticos con experiencia en biomasa de cercanía (subproducto agrícola en muchos casos); SOMACYL como empresa pública de Castilla y León gestora de biomasa y de centros de distribución (además de promotor de grandes redes de calor); FORESNA desde la parte de aprovechamientos forestales que está, además, asesorando en la viabilidad y gestión del centro logístico de biomasa de Yerri; y el CTFC (Centro de Ciencia y Tecnología Forestal de Cataluña) como centro de investigación referente en el aprovechamiento de biomasa y conocedor de diversos ejemplos en Cataluña.
Para finalizar, los servicios de Transición Energética y de Gestión Forestal y Cinegética presentaban un marco de trabajo común en la relativo a la biomasa: la Ley Foral de Cambio Climático y Transición Energética; y un horizonte de colaboración de los Departamentos de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial y Desarrollo Rural y Medio Ambiente para poder unir los puntos: desde el propietario forestal, hasta el gran demandante.
El consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, clausuraba la jornada: “el esfuerzo de la administración y la sociedad en su conjunto se mantiene de forma continuada en el tiempo, con una clara tendencia a la descarbonización de la industria y la propia Comunidad Foral. Por un lado, seguimos siendo eficientes energéticamente hablando con una disminución de un 7,4% respecto a 2023 y continuamos viendo incrementos destacables en la generación de energías renovables. No obstante, nos queda mucho camino por recorrer para ser menos dependientes de combustibles fósiles y hacer de la biomasa una fuente renovable de consumo sostenible para toda la cadena de valor de nuestra industria”.
El cierre del encuentro, una visita guiada
El día concluía con una visita final al Monte Limitaciones de las Améscoas, donde se explicaban los usos y aprovechamientos tradicionales y actuales, entre los que se encuentra de manera destacada el aprovechamiento forestal. De la mano de personal técnico especialista, integraban en la explicación la cuestión de los efectos del cambio climático como factor clave a tener en cuenta en el tratamiento de la biomasa.
