Skip to main content
on 04 Oct 2018 8:00 AM

El concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea; el director de Vivienda, Javier Etayo; y el director gerente de Nasuvinsa, José Mª Aierdi, junto con técnicos del IDEA y vecinos de la Txantrea, durante la visita a los edificios rehabilitados.

 

La innovadora y ambiciosa intervención de rehabilitación de edificios y regeneración urbana en el barrio de la Txantrea que desarrolla la sociedad pública Nasuvinsa, en la que se han mejorado las envolventes térmicas y redes de calefacción de una veintena de edificios y 642 viviendas, servirá a partir de ahora de modelo y referencia para otros proyectos similares que el Ministerio para la Transición Ecológica prevé impulsar en otras ciudades del Estado.
La actuación de rehabilitación energética del proyecto Efidistrict que Nasuvinsa ha pilotado en el barrio de la Txantrea, y que extenderá ahora a una segunda fase que prevé afectar a más de 900 viviendas, ha sido incluida en el manual de Buenas Prácticas ‘Una manera de hacer Europa’ que elabora el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, en programas cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Una delegación técnica del IDAE, que ha estado acompañada por el director gerente de Nasuvinsa, José Mª Aierdi; el director de Vivienda del Gobierno de Navarra, Javier Etayo; el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona, Joxe Abaurrea, así como las arquitectas que han gestionado la intervención, ha visitado las actuaciones acometidas en la Txantrea, dentro de la primera fase de Efidistrict. Los representantes de las tres administraciones –estatal, foral y municipal- han realizado un recorrido de aproximadamente tres horas por el barrio pamplonés que ha incluido la visita a las actuaciones en las agrupaciones segunda y tercera de Orvina y en otras tipologías edificatorias en las calles Berriozar y San Cristóbal, así como a la oficina de barrio para atención ciudadana que Nasuvinsa tiene abierta en la calle Huarte 32.
El proyecto de la Txantrea es, en estos momentos y con vocación de extenderse a otras localidades, el principal exponente del impulso a la rehabilitación que el Gobierno de Navarra ha redoblado en estos últimos tres años como una herramienta del giro hacia las nuevas políticas de regeneración urbana en los barrios y de urbanismo compacto y sostenible en la ciudad consolidada. Concretamente, los expedientes de rehabilitación protegida tramitados por el Gobierno de Navarra se han duplicado desde 2015 –al pasar de un total de 2.328 viviendas a 4.132- y, concretamente, las cuantías destinadas a proyectos de mejora de envolvente térmica de edificios –rehabilitación energética- se han multiplicado por 6,5 en dos años, pasando de los 650.000 euros a superar los 4,2 millones. 
Antes de realizar un recorrido por las agrupaciones de Orvina, los enviados del IDAE han mantenido un encuentro técnico de trabajo en la sede de Nasuvinsa para verificar las actuaciones, cuyas obras arrancaron en junio del pasado año y finalizan ahora, y conocer de primera los planes que tiene la sociedad de urbanismo del Gobierno de Navarra para extenderlo a partir de ahora a otras 900 viviendas de la Txantrea.


Ejemplos en las calles Urroz y Valtierra


Concretamente, el Instituto energético estatal ha incluido en su guía ‘Una manera de hacer Europa’ de buenas prácticas dos proyectos específicos de la Txantrea, los ejecutados en los edificios ubicados en las calles Urroz 25 y Valtierra 21 de las agrupaciones de Orvina –de siete y ocho plantas y ambos construidos en 1971-, en los que el IDAE ha destacado sus sistemas de mejora de envolvente térmica integral como ejemplo de intervención.
Las viviendas de ambos edificios lograron, tras realizar la rehabilitación, una mejora de cuatro y dos letras, respectivamente, en la escala de calificación energética. Asimismo, el ahorro energético certificado en los edificios rehabilitados en Orvina ha sido de 3.186 MWh/año y, en términos económicos, de 254.880 euros/año.
La guía del IDAE pretende “visualizar el impacto de los fondos FEDER a través de la selección de Buenas Prácticas de actuaciones cofinanciadas” y, en su estudio sobre las actuaciones en la Txantrea, ha destacado elementos innovadores relativos a la metodología, tecnología o procesos y servicios facilitados en el proyecto de rehabilitación energética del barrio. Concretamente, el informe del Instituto destaca sobremanera “la implicación de una empresa pública en la promoción de actuaciones de inversión privada y la apertura de una oficina de barrio para asesorar a los vecinos en cuanto a posibles soluciones y subvenciones”, entre los elementos de apoyo que han rodeado la puesta en marcha de los proyectos de rehabilitación energética de los edificios y la renovación de las redes de calefacción.
La primera fase del proyecto de rehabilitación energética del barrio de la Txantrea ha terminado movilizando una inversión total de 13,2 millones de euros y aproximadamente dos terceras partes de las cuantías proceden de ayudas públicas, entre las cuales el Gobierno de Navarra ha aportado unos 4 millones de euros y otros tantos han provenido del programa PAREER que el IDAE desarrolla con fondos europeos de FEDER.


“Sistema participativo de gestión”


La coordinadora del proyecto Efidistrict, la arquitecta de Nasuvinsa Ana Bretaña de la Torre, ha destacado que “más allá de las inversiones, lo más importante e innovador ha sido el sistema participativo de gestión que hemos desarrollado entre las propias comunidades de vecinos, los técnicos y la administración pública, que ha asumido un importante papel facilitador”.
Asimismo, Bretaña de la Torre ha explicado a los técnicos del IDAE las actuaciones contempladas en la segunda fase de la rehabilitación integral en distintas zonas de la Txantrea, que contempla ya acuerdos de comunidades de vecinos en un total de 59 portales –con 972 viviendas- alrededor de un ambicioso programa cuyos proyectos se prevén ejecutar a lo largo del año 2020 y con una inversión calculada en más de 22 millones de euros, llegando casi a duplicar las cantidades movilizadas durante este último año y medio.
Al finalizar el desarrollo de esta segunda fase –cuyo ámbito se extiende por distintas zonas de la Txantrea-, se habrán rehabilitado ya una tercera parte de las más de 5.000 viviendas que integran el barrio y, en el caso concreto de las torres de Orvina –donde han hecho más hincapié las actuaciones de Nasuvinsa-, el parque de viviendas regeneradas alcanzan incluso a las tres cuartas partes.
Por otra parte, como una pieza clave dentro del amplio programa de rehabilitación y renovación de redes de calefacción previstas en el barrio de la Txantrea, Nasuvinsa está impulsando la instalación de una Central de Calor cuya construcción, instalación y gestión sale ya a licitación pública en las próximas semanas. Esta infraestructura, que se alimentará principalmente con biomasa forestal como fuente energética renovable y sostenible, estará preparada para llegar a suministrar calor a las redes de calefacción de más de 4.000 viviendas de la Txantrea, así como de las localidades colindantes de Burlada o Ansoain.